27 de abril LAUDES
Invocación inicial V. Señor, abre mis labios R. Y mi boca proclamará tu
alabanza.INVITATORIOAnt. Verdaderamente
ha resucitado el Señor. Aleluya.Salmo 94
INVITACIÓN A LA ALABANZA DIVINAVenid,
aclamemos al Señor, demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su
presencia dándole gracias, aclamándolo con cantos.
Porque el Señor es
un Dios grande, soberano de todos los dioses: tiene en su mano las simas
de la tierra, son suyas las cumbres de los montes; suyo es el mar, porque
él lo hizo, la tierra firme que modelaron sus manos.
Venid,
postrémonos por tierra, bendiciendo al Señor, creador nuestro. Porque él
es nuestro Dios, y nosotros su pueblo, el rebaño que él guía.
Ojalá
escuchéis hoy su voz: «No endurezcáis el corazón como en Meribá, como el
día de Masá en el desierto; cuando vuestros padres me pusieron a prueba y
dudaron de mí, aunque habían visto mis obras.
Durante cuarenta
años aquella generación me repugnó, y dije: Es un pueblo de corazón
extraviado, que no reconoce mi camino; por eso he jurado en mi
cólera que no entrarán en mi descanso»
Gloria al Padre, y al Hijo, y
al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los
siglos de los siglos. AménHimno: TU CUERPO ES
LAZO DE AMORES Tu cuerpo es lazo de
amores, de Dios y el hombre atadura; amor que a tu cuerpo acude como tu
cuerpo perdura.
Tu cuerpo, surco de penas, hoy es de luz y
rocío; que lo vean los que lloran con ojos enrojecidos.
Tu cuerpo
espiritual es la Iglesia congregada; tan fuerte como tu cruz, tan bella
como tu Pascua.
Tu cuerpo sacramental es de tu carne y tu sangre, y
la Iglesia, que es tu Esposa, se acerca para abrazarte.
Amén.SALMODIAAnt. 1. Lava del
todo mi delito, Señor, limpia mi pecado. Aleluya.Salmo 50 - CONFESIÓN DEL PECADOR ARREPENTIDOMisericordia, Dios mío, por tu bondad; por tu inmensa compasión
borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado.
Pues yo
reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti
solo pequé, cometí la maldad que aborreces.
En la sentencia tendrás
razón, en el juicio brillará tu rectitud. Mira, que en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre.
Te gusta un corazón sincero, y en mi
interior me inculcas sabiduría. Rocíame con el hisopo: quedaré
limpio; lávame: quedaré más blanco que la nieve.
Hazme oír el gozo y
la alegría, que se alegren los huesos quebrantados. Aparta de mi pecado tu
vista, borra en mí toda culpa.
¡Oh Dios!, crea en mí un corazón
puro, renuévame por dentro con espíritu firme; no me arrojes lejos de tu
rostro, no me quites tu santo espíritu.
Devuélveme la alegría de tu
salvación, afiánzame con espíritu generoso: enseñaré a los malvados tus
caminos, los pecadores volverán a ti.
Líbrame de la sangre, ¡oh
Dios, Dios, Salvador mío!, y cantará mi lengua tu justicia. Señor, me
abrirás los labios, y mi boca proclamará tu alabanza.
Los sacrificios
no te satisfacen; si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Mi
sacrificio es un espíritu quebrantado: un corazón quebrantado y
humillado tú no lo desprecias.
Señor, por tu bondad, favorece a
Sión, reconstruye las murallas de Jerusalén: entonces aceptarás los
sacrificios rituales, ofrendas y holocaustos, sobre tu altar se inmolarán
novillos.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en
el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén
Ant. Lava del todo mi
delito, Señor, limpia mi pecado. Aleluya.
Ant. 2.
Cristo, cargado con nuestros pecados, subió al leño.
Aleluya.Cántico: LAMENTACIÓN DEL PUEBLO EN
TIEMPO DE HAMBRE Y DE GUERRA - Jr 14,17-21Mis
ojos se deshacen en lágrimas, día y noche no cesan: por la terrible
desgracia de la doncella de mi pueblo, una herida de fuertes
dolores.
Salgo al campo: muertos a espada; entro en la ciudad:
desfallecidos de hambre; tanto el profeta como el sacerdote vagan sin
sentido por el país.
¿Por qué has rechazado del todo a Judá? ¿tiene
asco tu garganta de Sión? ¿Por que nos has herido sin remedio? Se espera
la paz, y no hay bienestar, al tiempo de la cura sucede la
turbación.
Señor, reconocemos nuestra impiedad, la culpa de nuestros
padres, porque pecamos contra ti.
No nos rechaces, por tu
nombre, no desprestigies tu trono glorioso; recuerda y no rompas tu
alianza con nosotros.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén
Ant. Cristo,
cargado con nuestros pecados, subió al leño. Aleluya.
Ant. 3. Entrad en la presencia del
Señor con aclamaciones. Aleluya.Salmo 99 -
ALEGRÍA DE LOS QUE ENTRAN EN EL TEMPLO.Aclama
al Señor, tierra entera, servid al Señor con alegría, entrad en su
presencia con aclamaciones.
Sabed que el Señor es Dios: que él nos
hizo y somos suyos, su pueblo y ovejas de su rebaño.
Entrad por sus
puertas con acción de gracias, por sus atrios con himnos, dándole gracias
y bendiciendo su nombre:
«El Señor es bueno, su misericordia es
eterna, su fidelidad por todas las edades.»
Gloria al Padre, y al
Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por
los siglos de los siglos. Amén
Ant. Entrad en la presencia del Señor con aclamaciones.
Aleluya.LECTURA BREVE Hch 5,
30-32El Dios de nuestros padres resucitó a
Jesús, a quien vosotros matasteis colgándole de un madero. La diestra de Dios lo
exaltó haciéndolo jefe y salvador, para otorgar a Israel la conversión, el
perdón de los pecados. Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que
Dios da a los que le obedecen.RESPONSORIO
BREVEV. El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya, aleluya. R. El Señor ha resucitado del sepulcro.
Aleluya, aleluya.
V. El
que por nosotros colgó del madero. R. Aleluya, aleluya.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. R. El Señor ha resucitado del sepulcro.
Aleluya, aleluya.CÁNTICO
EVANGÉLICOAnt.
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en
mí, y yo en él. Aleluya.Cántico de Zacarías.
EL MESÍAS Y SU PRECURSOR Lc 1, 68-79Bendito
sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su
pueblo. suscitándonos una fuerza de salvación en la casa de David, su
siervo, según lo había predicho desde antiguo por boca de sus santos
profetas:
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de la
mano de todos los que nos odian; ha realizado así la misericordia que tuvo
con nuestros padres, recordando su santa alianza y el juramento que juró a
nuestro padre Abraham.
Para concedernos que, libres de
temor, arrancados de la mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y
justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te
llamarán Profeta del Altísimo, porque irás delante del Señor a preparar
sus caminos, anunciando a su pueblo la salvación, el perdón de sus
pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios, nos visitará
el sol que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en tiniebla y en
sombra de muerte, para guiar nuestros pasos por el camino de la
paz.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el
principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
AménAnt. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo en él.
Aleluya.PRECESDirijamos nuestra oración a Dios Padre, que por la resurrección de
Jesucristo nos ha dado vida nueva, y digámosle:
Ilumínanos, Señor, con la
claridad de Jesucristo.
Señor, Padre clementísimo, tú que nos has
revelado tu plan de salvación, proyectado desde antes de la creación del mundo y
eres fiel en todas tus promesas, escucha con amor nuestras
plegarias.
Purifícanos con tu verdad y encamina nuestros pasos por las
sendas de la santidad, para que hagamos siempre el bien según tu
agrado.
Haz resplandecer tu rostro sobre nosotros, para que, libres de
todo mal, nos saciemos con los bienes de tu casa.
Tú que por Cristo nos
reconciliaste contigo, danos la paz a nosotros y a todos los hombres del
mundo. Se pueden añadir algunas intenciones
libres. Porque deseamos que la luz de Cristo
ilumine a todos los hombres, pidamos al Padre que su reino llegue a
nosotros: Padre
nuestro... ORACIÓNSeñor, ya que nos
has dado a conocer los dones que nos trae la resurrección de tu Hijo, concédenos
también que el Espíritu Santo, el Amor increado, nos haga resucitar a una nueva
vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la
unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.CONCLUSIÓNV. El Señor nos
bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna. R. Amén.
VÍSPERAS Oración de
la tarde V.
Dios mío, ven en mi auxilio R.
Señor, date prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y
al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por
los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.Himno: TU CUERPO ES PRECIOSA LÁMPARATu cuerpo es preciosa lámpara, llagado y resucitado, tu
rostro es la luz del mundo, nuestra casa, tu costado.
Tu cuerpo es
ramo de abril y blanca flor del espino, y el fruto que nadie sabe tras
la flor eres tú mismo.
Tu cuerpo es salud sin fin, joven, sin daño de
días; para el que busca vivir es la raíz de la vida.
Amén.SALMODIAAnt. 1. Yo, el
Señor, soy el que te salva y el que te rescata. Aleluya.Salmo 134 I - HIMNO A DIOS POR SUS MARAVILLASAlabad el nombre del Señor, alabadlo, siervos del Señor, que
estáis en la casa del Señor, en los atrios de la casa de nuestro
Dios.
Alabad al Señor porque es bueno, tañed para su nombre, que es
amable. Porque él se escogió a Jacob, a Israel en posesión suya.
Yo
sé que el Señor es grande, nuestro dueño más que todos los dioses. El
Señor todo lo que quiere lo hace: en el cielo y en la tierra, en los mares
y en los océanos.
Hace subir las nubes desde el horizonte, con los
relámpagos desata la lluvia, suelta a los vientos de sus silos.
Él
hirió a los primogénitos de Egipto, desde los hombres hasta los
animales. Envió signos y prodigios -en medio de ti, Egipto- contra el
Faraón y sus ministros.
Hirió de muerte a pueblos numerosos, mató a
reyes poderosos: a Sijón, rey de los amorreos; a Hog, rey de Basán, y a
todos los reyes de Canaán. Y dio su tierra en heredad, en heredad a
Israel, su pueblo.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu
Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los
siglos. Amén
Ant. Yo, el
Señor, soy el que te salva y el que te rescata. Aleluya.
Ant. 2. Bendito el reino que viene de
nuestro padre David. Aleluya.Salmo 134
II.Señor, tu nombre es eterno; Señor, tu
recuerdo de edad en edad. Porque el Señor gobierna a su pueblo y se
compadece de sus siervos.
Los ídolos de los gentiles son oro y
plata, hechura de manos humanas: tienen boca y no hablan, tienen ojos y
no ven,
tienen orejas y no oyen, no hay aliento en sus bocas. Sean
lo mismo los que los hacen, cuantos confían en ellos.
Casa de Israel,
bendice al Señor; casa de Aarón, bendice al Señor; casa de Leví, bendice
al Señor; fieles del Señor, bendecid al Señor.
Bendito en Sión el
Señor, que habita en Jerusalén.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al
Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos
de los siglos. Amén
Ant. Bendito el reino que viene de nuestro padre David.
Aleluya.
Ant. 3. Cantemos
al Señor, sublime es su victoria. Aleluya.Cántico: CANTO DE LOS VENCEDORES - Ap 15, 3-4Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios
omnipotente, justos y verdaderos tus caminos, ¡oh Rey de los
siglos!
¿Quién no temerá, Señor, y glorificará tu nombre? Porque tú
solo eres santo, porque vendrán todas las naciones y se postrarán en tu
acatamiento, porque tus juicios se hicieron manifiestos.
Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén
Ant.
Cantemos al Señor, sublime es su victoria.
Aleluya.LECTURA BREVE Hb 5,
8-10Cristo, aunque era Hijo de Dios, aprendió
por experiencia, en sus padecimientos, la obediencia y, habiendo así llegado
hasta la plena consumación, se convirtió en causa de salvación para todos los
que lo obedecen, proclamado por Dios sumo sacerdote «según el rito de
Melquisedec».RESPONSORIO
BREVEV. Los discípulos se llenaron de alegría. Aleluya, aleluya. R. Los discípulos se llenaron de
alegría. Aleluya, aleluya.
V. Al ver al Señor. R. Aleluya, aleluya.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. R. Los discípulos se llenaron de
alegría. Aleluya, aleluya.CÁNTICO
EVANGÉLICOAnt.
El que fue crucificado resucitó de entre los muertos
y nos redimió. Aleluya.Cántico de María.
ALEGRÍA DEL ALMA EN EL SEÑOR Lc 1, 46-55Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu
en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su
esclava.
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el
Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su
misericordia llega a sus fieles de generación en generación.
El hace
proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del
trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los
colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.
Auxilia a Israel, su
siervo, acordándose de su misericordia -como lo había prometido a nuestros
padres- en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. AménAnt. El que fue
crucificado resucitó de entre los muertos y nos redimió.
Aleluya.PRECESInvoquemos a Cristo, camino, verdad y vida, y
digámosle:
Hijo de Dios vivo, bendice a tu pueblo.
Te rogamos,
Señor, por los ministros de tu Iglesia: que, al distribuir entre sus hermanos el
pan de vida, encuentren también ellos en el pan que distribuyen su alimento y
fortaleza.
Te pedimos por todo el pueblo cristiano: que viva, Señor, como
pide la vocación a que ha sido convocado y se esfuerce por mantener la unidad
del Espíritu con el vínculo de la paz.
Te pedimos por los que rigen los
destinos de las naciones: que cumplan su misión con espíritu de justicia y con
amor, para que haya paz y concordia entre los pueblos. Se pueden añadir algunas intenciones libres. Señor, que podamos celebrar tu santa resurrección con tus
ángeles y tus santos, y que nuestros hermanos difuntos, a quienes
encomendamos a tu bondad, se alegren también en tu reino.
Terminemos
nuestra oración con las palabras del Señor: Padre nuestro... ORACIÓNSeñor, ya que nos has dado a conocer los dones que nos trae la
resurrección de tu Hijo, concédenos también que el Espíritu Santo, el Amor
increado, nos haga resucitar a una nueva vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu
Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por
los siglos de los siglos. Amén.CONCLUSIÓNV. El Señor nos bendiga, nos guarde de
todo mal y nos lleve a la vida eterna. R. Amén.
COMPLETAS (Oración
antes del descanso nocturno)
INVOCACIÓN INICIAL V. Dios mío, ven en
mi auxilio R. Señor, date
prisa en socorrerme. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como
era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Aleluya.EXAMEN DE
CONCIENCIAHermanos, habiendo llegado al final
de esta jornada que Dios nos ha concedido, reconozcamos sinceramente nuestros
pecados.
Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros,
hermanos, que he pecado mucho de pensamiento, palabra, obra y
omisión: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
Por eso ruego
a santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotros,
hermanos, que intercedáis por mí ante Dios, nuestro Señor.
V. El Señor todopoderoso tenga
misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida
eterna. R. Amén.Himno: EL CORAZÓN SE
DILATAEl corazón se dilata sin noche en tu
santo cuerpo, oh morada iluminada, mansión de todo consuelo.
Por tu
muerte sin pecado, por tu descanso y tu premio, en ti, Jesús,
confiamos, y te miramos sin miedo.
Como vigilia de amor te
ofrecemos nuestro sueño; tú que eres el paraíso, danos un puesto en tu
reino. Amén. Ant. Aleluya,
aleluya, aleluya.Salmo 87 - ORACIÓN DE UN
HOMBRE GRAVEMENTE ENFERMOSeñor, Dios mío, de
día te pido auxilio, de noche grito en tu presencia; llegue hasta ti mi
súplica, inclina tu oído a mi clamor.
Porque mi alma está colmada de
desdichas, y mi vida está al borde del abismo; ya me cuentan con los que
bajan a la fosa, soy como un inválido.
Tengo mi cama entre los
muertos, como los caídos que yacen en el sepulcro, de los cuales ya no
guardas memoria, porque fueron arrancados de tu mano.
Me has colocado
en lo hondo de la fosa, en las tinieblas del fondo; tu cólera pesa sobre
mí, me echas encima todas tus olas.
Has alejado de mí a mis
conocidos, me has hecho repugnante para ellos: encerrado, no puedo
salir, y los ojos se me nublan de pesar.
Todo el día te estoy
invocando, tendiendo las manos hacia ti. ¿Harás tú maravillas por los
muertos? ¿Se alzarán las sombras para darte gracias?
¿Se anuncia en el
sepulcro tu misericordia, o tu fidelidad en el reino de la muerte? ¿Se
conocen tus maravillas en la tiniebla o tu justicia en el país del
olvido?
Pero yo te pido auxilio, por la mañana irá a tu encuentro mi
súplica. ¿Por qué, Señor, me rechazas y me escondes tu
rostro?
Desde niño fui desgraciado y enfermo, me doblo bajo el peso de
tus terrores, pasó sobre mí tu incendio, tus espantos me han
consumido:
me rodean como las aguas todo el día, me envuelven todos a
una; alejaste de mí amigos y compañeros: mi compañía son las
tinieblas.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era
en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
Amén
Ant. Aleluya,
aleluya, aleluya.LECTURA BREVE Jr 14,
9Tú estás en medio de nosotros, Señor, tu
nombre ha sido invocado sobre nosotros: no nos abandones, Señor Dios
nuestro.RESPONSORIO BREVEV. En tus manos,
Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya, aleluya. R.
En tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. Aleluya,
aleluya.
V. Tú, el Dios
leal, nos librarás. R. Aleluya, aleluya.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. R. En tus manos, Señor, encomiendo mi
espíritu. Aleluya, aleluya.CÁNTICO
EVANGÉLICOAnt.
Sálvanos, Señor, despiertos, protégenos mientras
dormimos, para que velemos con Cristo y descansemos en paz.
Aleluya.CÁNTICO DE SIMEÓN Lc 2,
29-32Ahora, Señor, según tu
promesa, puedes dejar a tu siervo irse en paz,
porque mis ojos han
visto a tu Salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos
luz
para alumbrar a las naciones y gloria de tu pueblo Israel.
Gloria al
Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y
siempre, por los siglos de los siglos. Amén Ant. Sálvanos,
Señor, despiertos, protégenos mientras dormimos, para que velemos con Cristo y
descansemos en paz. Aleluya.ORACIÓNOREMOS, Señor, Dios
todopoderoso: ya que con nuestro descanso vamos a imitar a tu Hijo que reposó en
el sepulcro, te pedimos que, al levantarnos mañana, lo imitemos también
resucitando a una vida nueva. Por Cristo nuestro
Señor. AménBENDICIÓNV. El Señor
todopoderoso nos conceda una noche tranquila y una santa muerte. R. Amén.ANTÍFONA FINAL DE LA SANTÍSIMA VIRGENReina del cielo, alégrate, aleluya, porque Cristo, a quien
llevaste en tu seno, aleluya, ha resucitado, según su palabra,
aleluya. Ruega al Señor por nosotros,
aleluya.
|
|
|
|
|
|

|
|
|
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Estimado visitante, tus comentarios son muy útiles para todos, publica aquí tus ideas. Gracias