27 de septiembre de 2011
Dios esta con nosotros, proclama el salmo. El mismo Dios se hizo hombre, en su hijo Jesucristo. Se hizo igual a nosotros en todo menos en el pecado. En el evangelio de Lucas vemos a Jesús, resuelto a completar la obra del Padre, cuando avanza a Jerusalén, pero encuentra dificultades en Samaria. No le dan alojamiento al mismo hijo de Dios, como cuando nació, cuando Maria tuvo que dar a luz en un establo.
Al reflexionar sobre las penurias del Altísimo pensemos por un momento si tenemos derecho a quejarnos e indignarnos cuando somos incomprendidos o rechazados por seguir al Señor, porque somos distintos, nuestros valores no son terrenales, o por otras razones.
Oremos hoy pidiendo el don de la humildad.
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Primera Lectura: Zacarías 8, 20-23
"Vendrán numerosos pueblos a buscar al Señor en Jerusalén"Esto dice el Señor todopoderoso: «Vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades. Y los habitantes de una ciudad irán a ver a los de la otra y les dirán: “Vayamos a rezar ante el Señor y a implorar la ayuda del Señor todopoderoso”. “Yo también voy”. Y vendrán numerosos pueblos y naciones poderosas a rezar ante el Señor Dios en Jerusalén y a implorar su protección».Esto dice el Señor todopoderoso:«En aquellos días, diez hombres de cada lengua extranjera tomarán por el borde del manto a un judío y le dirán: “Queremos ir contigo, pues hemos oído decir que Dios está con ustedes”».·
Salmo Responsorial: 86
"Dios está con nosotros."
Jerusalén gloriosa, el Señor ha puesto en ti su templo. Tú eres más querida para Dios que todos los santuarios de Israel.
R. Dios está con nosotros.
De ti, Jerusalén, ciudad del Señor, se dirán maravillas. Egipto y Babilonia adorarán al Señor; los filisteos, con Tiro y Etiopía, serán como tus hijos.
R. Dios está con nosotros.
Y de ti, Jerusalén, afirmarán: «Todos los pueblos han nacido en ti y el Altísimo es tu fortaleza».
R. Dios está con nosotros.
El Señor registrará en el libro de la vida a cada pueblo, convertido en ciudadano tuyo; y todos los pueblos cantarán bailando: «Tú eres la fuente de nuestra salvación».
R. Dios está con nosotros.
Evangelio: Lucas 9, 51-56
¨Cuando ya se acercaba el tiempo en que tenía que salir de este mundo, Jesús tomó la firme determinación de emprender el viaje a Jerusalén. Envió mensajeros por delante y ellos fueron a una aldea de Samaria para conseguirle alojamiento; pero los samaritanos no quisieron recibirlo, porque supieron que iba a Jerusalén. Ante esta negativa, sus discípulos Santiago y Juan le preguntaron:
«Señor, ¿quieres que hagamos bajar fuego del cielo para que acabe con ellos?»
Pero Jesús se volvió hacia ellos y los reprendió. Después se fueron a otra aldea.¨
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